19 enero, 2009

De abajo al cielo


Mood.; OWNER *
Watching.; none
Listen.; Ryo - MELT
Reading.; [Comic] *Ramdon*

#-----------------#--------------------------#-----------------------------#------------------------

PLZ somebody Shoot me !!

Ea ea ea *canta*, por el cuento que comente antes;; exenté Español :333


ESPERA EN EL INCONSCIENTE MAR

Kaito Yamashita

Usualmente Edward solía poner sus libros en el casillero de la escuela, tenía tiempo que no lo abría, pensó que había dejado algo olvidado ahí, al jalar la pequeña puerta una carta cayo en sus manos.

Recibí unas cartas

Que decían “te amo”

Muchas cosas mas que llamaban

Mi atención, le devolví la respuesta

Y de nuevo escribió”;

Edward no sabía si seguir con ese juego que parecía haberle sido propuesto,- ¿Cómo puedo confiar en alguien que no conozco ni he visto?- dijo Edward, la persona que había escrito esto le demostraba cariño, como si lo hubieran conocido, hablaban de cualquier cosa o mas bien las escribían pues quien empezó eso seguía en su anonimato, aún así Edward sabía que tenía que estar alrededor suyo, o simplemente una broma de quienes no era tan amigo, y escribió;

Yo vivo escapando

Problemas o anonimato

Hace tiempo y años

Sigo siendo ingenuo

Pero no sufro si estas creyendo

Yo sigo leyendo los recados de adentro.

¿Dónde estas ahora viviendo?, ¿Hay un lugar en el que pueda encontrarte?, murmuraba Edward de modo infantil, pues eso era algo que la persona le preguntaba, aunque con eso desecho la idea de una broma y la cambio por alguien desesperado a pesar de tener anonimato durante ya 2 meses.

-Pero si no tengo idea de quien es, como se ve, ¿Cómo sentiré que me enamoro?- pensó Edward.

¿Dónde estas?, seguía preguntando

Y recibía respuestas de otras cosas

Que no había comentado,

Ya era día distinto, tal vez,

Ha creído que estoy listo.

Parecía que era una de sus últimas cartas, quería que Edward la conociera, él se decía así mismo si debía asistir pues el último recado que envió decía así:

En la torre más alta

De abajo al Cielo

Y esas luces cantables

Que sentían.

Era un poema fácil de reconocer pues se le hizo al edificio más viejo pero aun en funcionamiento que tenía la ciudad.

Lo último que leí

Me llamo la atención

Hasta un punto sin razón.

-¡No quiere que la espere cualquier día!-, se gritaba Edward, le había puesto hasta una fecha, y hora, pedía bastante pues debía cumplir con deberes propios de su edad, Edward decidió ir a recibir el lugar días antes, subió hasta lo mas alto como decía el recado, no termino de asomar su cabeza cuando notó unas personas, se escuchaban voces de manera que apenas se distinguían, un chico y una chica discutían algo, volvió asomarse y parecía un reconcilio, tan solo observo sus espalda y el rostro de la chica, al final se retiro de ahí, pues ya había revisado el lugar, a pesar de que en esos momentos estuviera ocupado.

Era otro tipo de situación

La que se me explicaba

Con tensión

A veces pensaba “¿será un error?”,

Deje pasar otros días, pues

Según ella vendría.

Edward se presento un poco mas temprano de lo acordado, tenía que esperar una hora más, pues los nervios le aterrorizaban sin saber porque, -¿y si no me gusta?-, -¿ y si es alguien con quien no me sentía bien?-, -¿Más alta que yo?-, -¿Menor?-, eran tantas preguntas tontas por parte de los pensamientos de Edward.

Y ahí estaba la chica de su encuentro, corría hasta él de manera desesperada, ¡me llamo Aliza, soy…., soy quien te envío todo tipo de cartas, me avergüenzo un poco pero en fin, estoy aquí, verás ya te conocía y,….!, dijo la chica sin nervio alguno, Edward la observaba de manera estupefacta.

¡Era la chica que vio hace días! ¡no lo podía creer!, él no encontraba que decir, -si reclamarle la escena que vio hace días- o sacarle poco a poco la información, --¿oye?, ¿vas a decir algo o no?---, --dijo de nuevo la chica con entusiasmo--, Edward volteo un poco el rostro, al tiempo que preguntaba, ¿ tu vienes aquí seguido o solo hoy?, --porque dices eso, me gusta venir aquí, ¿no se ve lindo?, ella decía con una alegría exagerada-, ¡Entonces explícame quienes eran los demás chicos con lo que te juntabas!; ¡Acaso te gusta ser compartida!; pienso que no me responderás, anteriormente visité este lugar y te vi varias veces con otros chicos, crees que me dejaría llevar, mira que no soy como otros así de fáciles, analice tu situación y la forma en que escribías , hablabas de otras cosas, se notaba que no distingues personas con quienes te contactabas.

¿Ahora que me dirás?; ¿te callaras así nomás?, -exclamaba Edward, el nunca había gritado tanto, su garganta dolía como si estuviera quemada, pues las verdades dolían mas, Aliza, casi soltaba el llanto, pero se retracto, -Oh no, Edward, esta es la primera vez que un chico me descubre tan rápido-,

-Yo los dejo y confieso todo cuando me aburro de ellos, ¡pero por favor!, ¿sabes lo difícil que es conseguir pareja en estos tiempos?.

-Ya se hizo un mundo libre, ¡hay muchos de donde escoger! Le contesto a la chica.

-¿Y ahora me acusaras con todos o me golpearas con tu rabia?, exclamo Aliza.

-¡Cállate!, mira que ya presentía que no valías la pena, y es cierto, yo….., tan solo te ignorare, -dijo ya lastimado Edward-, retirándose del lugar rápidamente con sus ojos un poco cerrados, dejando atrás a alguien que le dio no solo una lección si no varias de ellas.

¿y sabes que le paso a la chica?

Por supuesto

Ansiaba en conseguir

-la confianza de todos-

Y en desesperación

Un suicidio pasó

Así dicen los rumores.